domingo, 10 de julio de 2011

El estilo de argumentar en Replicante







Una de las cosas que más me gusta de Replicante (existió como revista impresa durante cinco años y hoy de manera digital en www.revistareplicante.com) es el tono general de los escritos que allí convergen. Si bien hay una serie de posturas, ideologías e intereses intelectuales dispares que se dan cita en ella, así como diversas propuestas textuales que van del ensayo personal al artículo de corte académico; de manera general, lo más sobresaliente del sitio es el estilo sin concesiones de las más destacadas de sus plumas. Estilo que sin duda es heredero de la pluma rebelde, precisa y contundente de su director editorial, Rogelio Villarreal. Hasta donde sé, tanto de manera personal como por el testimonio de otros colaboaradores de la revista, Rogelio nunca da línea: yo mismo he publicado textos que en su contenido o en su argumentación no concuerdan con lo que el editor piensa en lo personal, y han aparecido en Replicante sin una sola coma modificada; quien diga lo contrario, lo tendría que probar primero. Más bien es que hay una convergencia intelectual en torno suyo. Uno sabe quién está editando la publicación y se siente con plena libertad para ejercer la opinión de manera contundente.
Con relación al tema del tono, una cualidad que se aprecia sin duda es la mordacidad de muchos de los escritos; su intención provocadora y la convicción de decir las cosas como son, aunque no gusten. En suma, el valor central de este tipo de escritos es el afán por escapar de lo políticamente correcto; y no sólo escapar de ello, sino oponérsele de frente. En verdad, lo "políticamente correcto" es un eufemismo para la hipocresía. Estar del lado de los ángeles para no ser condenado como demonio. Un ejemplo fehaciente de esta intención contraria a lo hipócrita puede verse en los textos de Héctor Villarreal; profesor, investigador y periodista que no da concesiones (véase, por ejemplo, su artículo sobre el oportunismo político de las ONGs en la liga: http://revistareplicante.com/columnas/letras-libertinas/oenegelandia-y-lucro-politico-en-la-era-de-sicilia/). Uno puede compartir o disentir de sus opiniones, pero más allá de ello, lo importante es la capacidad para elaborar una escritura desnuda. La opinión como se piensa, ciertamente de manera argumentada, pero sin pensar en edulcorar la letra. Es una especie de equivalente ensayístico del dirty realism en la literatura o del hiperrealismo en el cine. Abordaré esto último en alguna próxima entrega. Por lo pronto, recomiendo que den seguimiento a Replicante digital.

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