sábado, 7 de mayo de 2011

El arte de Dennis Dread

























He aquí algunos ejemplos del arte de Dennis Dread.

Encuentro en la obra de Dread una sublimación del arte subterráneo del último cuarto del siglo XX, cuyo nicho principal fue justamente el mundo del rock ídem. Para algunos puristas, la temática, el acabado y las reiteraciones propias de sus trabajos integran un consabido cliché sobre "calaveritas y máscaras de gas", como me dijo una amiga pintora. Pero no: la mirada que se detiene únicamente en el cliché, pierde de vista el horizonte que, en tanto que pastiche, éste representa. Retoma un estado de la cultura occidental recalcitrante, conocido de manera genérica como postmodernismo, e integra en el acabado final de la visualidad un conjunto de elementos que sobrepasan el acercamiento figurativo inicial. Las imágenes de Dennis Dread remiten al crecimiento de una cultura popular que durante más de un cuarto de siglo ha buscado hacerse con espacios propios, más allá del mainstream; refiere asimismo a un malestar generalizado con la normalidad cotidiana de la convivencia pequeñoburguesa, y señala la celebración de una rebeldía expresiva que, sin duda alguna, sigue oponiéndose a las convenciones estandarizadas en materia visual, auditiva y textual. Es el mismo movimiento que ha permitido que el heavy metal underground y el dirty realism se hayan hecho de un espacio como manifestaciones estéticas con valor propio a nivel internacional.

La saturación cromática, cuando la hay, o la saturación de trazos, especialmente destacada en los trabajos en blanco y negro, manifiesta asimismo una tendencia por el estilo churrigueresco propio del fin de una era, como ha destacado el profesor Efraín Trava en un notable ensayo sobre la obra de Kris Kuksi en Replicante digital (pueden ver su texto en la liga:http://revistareplicante.com/artes/arte/el-realismo-neobarroco-de-kris-kuksi/). La necesidad de llenar el vacío de un cronotopo epocal a punto de sufrir una transformación mayor. El escucha atento del heavy metal extremo sabe que la misma lógica opera en dicha corriente musical: la satuarción sonora como una ejemplar fobia al vacío, que, como es bien sabido, es el sentido cognitivo del barroquismo en todas sus formas. En este sentido, el arte de Dennis Dread es la puesta en acción de una nueva disposción de formas conocidas, para que el observador realice una reobservación de las mismas y caiga en cuenta de su profundidad generacional: la suma de la última intentona por escapar de la dinámica apabullante del capitalismo tardío y sus inmensos mecanismo de estandarización del gusto, la consciencia y la opinión de una era histórica completa.

1 comentario:

Efraín Trava dijo...

Chingón, Manuel. No conocía a Dread (pavor en inglés!). Pero sin duda se suma a esa generación de artistas que, como bien dices, son representantes de un cierre y una transición histórica. Saludos.